La CADENA SER organiza cada semana un concurso de microrrelatos que no deben exceder las 100 palabras y que tienen que empezar con una frase obligatoria que ellos marcan. Dejo aquí unos microrrelatos que he escrito siguiendo esas frases:
CON SUS FLAMANTES NOMBRES EN LATÍN
MEMENTO MORI
Con sus flamantes nombres en latín, tatuaban los monumentos
y arcos de triunfo los emperadores y generales romanos después de un gran
victoria. El pueblo les aclamaba, los vítores subían al cielo, pero un esclavo,
que portaba los laureles del éxito sobre su cabeza, les decía al mismo tiempo: “Recuerda
que eres mortal.
Ahora ese ejército de hombres ilustres transita por el mundo
de los espectros en una procesión silenciosa y triste, y los esclavos, que van
andando a la par les susurran: “Olvida que eres un fantasma”.
SENTENCIA
Con sus flamantes nombres en latín, los gladiadores romanos
escribían en las paredes del Coliseo. Maximus
era el más famoso de ellos. Un día, en medio de la lucha, tiró su espada
a la arena y alzando la voz dijo: “ Se acabó. La violencia es como el vino,
nubla la mente y nunca te sacia. El
dolor conduce a la oscuridad. Yo ahora elijo el amor, quien quiera ver
la luz que me siga”. El emperador se levantó y extendió el brazo, todo el anfiteatro se mantuvo expectante por la dirección de su pulgar
,entonces se señaló a sí mismo y dijo: “Yo te seguiré”
LA FAMA
Con sus flamantes nombres en latín escribieron sus
hazañas reyes y emperadores sobre la
piedra. Pablito quería sentir ese
orgullo. Era el mejor alumno de la clase y los profesores siempre le ponían de
ejemplo, pero su nombre no figuraba en ningún sitio. Un día el profesor salió
del aula y pidió a la delegada que apuntara en la pizarra el nombre de los que
se portaran mal. Ante el asombro de todos, Pablito se subió a la silla y enseñó
el culo a la clase. Cuando volvió el
profesor su nombre figuraba escrito con
tiza y por fin gustó del dulce
sabor de la fama.
SOLO ME DEJA LLEVARLE UN RATO
AMIGO INVISIBLE
Solo me deja llevarlo un rato, mi mama dice que soy pequeño
y no tengo fuerza para empujar el carro de mi hermanito, pero Bruno, mi amigo
invisible, dice que entre los dos podemos de sobra. Él bebé llora y nunca dice nada pero todo el
mundo le habla como si fuera a responder. Mi mamá tiene que cuidarle y no puede
jugar conmigo, menos mal que tengo a Bruno. Paseamos junto a la costa y mi
madre se detiene para ver las vistas cerca del
acantilado , entonces Bruno me grita: “¡Empújale al mar, empújale!, solo
me necesitas a mí”.
ATARLE EN CORTO
“Solo me deja llevarlo un rato sin la correa puesta ” piensa el abuelo, pues
en cuanto salen a la calle se pone a
correr alocadamente, pisa los charcos y va saltando detrás de las chicas para
que le hagan caso , por eso tiene que atarle en corto.
Pero cuando el viejo se duerme despierta el muchacho que
vive en él y campa libre por los sueños , sin ataduras ni frenos . Pero cuando
despierta, la artritis pellizca sus
huesos y la nostalgia se retuerce en su estómago , entonces el joven baja la cabeza y el abuelo vuelve
a ponerle el bozal.
SUS TEXTOS SERÁN INSUFRIBLES
SIGLO XXII
Sus textos serán insufribles, pero ocuparán los estantes de las todas librerías y serán
estudiados por los niños en el colegio. Su prosa es vacía y seca, pero sólo se
publicarán sus libros, que nadie leerá.
Porque en el siglo XXI la literatura fue
herida de muerte por las redes
sociales , la reflexión y la imaginación fueron
sustituidas por la dictadura de
lo fácil e inmediato .Nadie quiere
detenerse a leer un libro y menos aún
a escribirlo y el oficio de escritor se ha ido perdiendo . Sus textos
serán insufribles pero es el último
escritor sobre la faz de la Tierra.
LA BELLEZA
Sus textos serán insufribles pero ella es tan bonita y tan
dulce que no puedo decírselo. Sus ojos brillan como fuegos artificiales y su
risa suena como el eco de una verbena, pero sus cuentos y poemas son una
verdadera mierda .
Alguien tendría que decirle que ella no tiene la culpa,
simplemente no es posible ser guapa y alegre y hacer buena literatura, porque
esta, precisamente, busca la belleza
que no tienes y la felicidad que te falta. Alguien tendría
que decírselo, dentro de unos años ya no será atractiva y seguirá sin talento,
pobrecilla, la madurez no será buena con ella.
LA PROFESORA
Sus textos serán insufribles, con traducciones muy
complicadas, sus exámenes dificilísimos,
pero la profesora de Latín me gusta tanto que no me pierdo una clase. Sé
que es un amor imposible pero no puedo frenar mi pasión adolescente y escribo
en la pizarra un párrafo en latín que es
toda una declaración de amor. La profesora entra en clase lo lee y dice:
¡examen sorpresa! Traducir ese texto. Sé que si lo hago bien sabrá que lo he escrito yo y quizás se enfade conmigo pero si le ha
gustado me dará su atención (o al menos un sobresaliente) . Alea jacta est.
EL PROFETA
Antes su vida era superficial, sin compromiso, se ocupaba de
romances, rupturas y demás banalidades en un programa del corazón, pero ahora
presenta el Telediario.
EL AGENTE SEÑALA LA FILA DE MENORES
CAMPO DE JUEGO
El agente le señala la fila de menores, en el campo de
refugiados hay una zona exclusiva para aquellos que no tienen familia. La
mayoría son “niños soldados” reclutados
por ambos bandos que les lavaron el cerebro o suministraron drogas para que cometieran asesinatos atroces. Ahora los voluntarios de la Cruz Roja intentan hacerles olvidar su pasado y superar sus traumas y les
dan juguetes y lápices para colorear, aunque
la mayoría prefiere jugar al futbol. Pero él se aburre y suele estar separado del grupo , porque la guerra era su patio de
recreo y lo que realmente le divertía
era matar .
HABÍA TENIDO EL CUIDADO DE PRECISAR LA EDAD
BAILE DE GRADUACIÓN
Había tenido el cuidado de precisar la edad: 16 años y 14 días, la frontera donde el niño y
el hombre habrían de darse la mano en un
pacto de caballeros. Y el milagro ocurrió, se sorprendió en su antigua
habitación, su ropa elegante estaba colocada en la silla, preparada para el
baile de graduación. Se miró en el espejo y allí estaba otra vez ese grano volcánico en medio de la nariz,
pero esta vez no se quedó, sino que salió a la calle con determinación.
PACTO CON EL DIABLO
Había tenido el cuidado de precisar la edad: 85 años, ese
fue el pacto que hice con el diablo cuando le vendí mi alma. No quería sufrir una
vejez prolongada inútilmente y menos ser
un trastorno para nadie. Viví con una prudencia matemática cada día, contando
los meses como si fueran monedas. Cuando soplé las 85 velas fui al encuentro
del Diablo, extrañado de que no me hubiera pedido nada a cambio durante este
tiempo, pero él sentenció: “Tendrás que vivir 20 años y un día más”.
Entendí entonces que
el tiempo era la condena y que con la prórroga pagaba la deuda.
LAS OLAS APENAS LOS BALANCEAN
CALMA
Las olas apenas los balancean, el viento no hace su trabajo
y pese a la gravedad de la situación él
observa la quietud del mar con
resignación, la tranquilidad es su rutina
. La “calma chicha” es una metáfora de su vida en la cual nunca ha
pasado nada. Ella, sin embargo, tiembla,
se muestra asustada, no entiende bien lo que ha ocurrido y aunque son dos
desconocidos, se agarra con fuerza a su cintura mientras el rema hacia una
pequeña isla que parece desierta.
Aunque son los únicos supervivientes de un naufragio él no
tiene miedo y piensa: “Ojala tarden en
encontrarnos”.
LA VIDA PIRATA
Las olas apenas los balancean, los piratas descansan plácidamente en la cubierta pero su capitán se mantiene
serio e imperturbable en el puente de
mando. No tiene pata de palo, ni parche
en el ojo pero aunque no se vea a simple vista también le falta una parte de su
cuerpo: no tiene corazón.
Aunque ha acumulado enormes tesoros para gastar el resto de
su vida
y hazañas suficientes para contar
en su vejez, nunca se retirará a tierra firme, morirá en el mar pues no tiene un lugar al
que volver. El capitán no tiene hogar,
su madre le abandonó cuando era un niño.
EN LA GOMA DE SUS CALZONCILLOS
COMPOSICIÓN
En la goma de sus calzoncillos estaba toda la fuerza que él tenía para resistirse a ella. La verdad es que no era ningún cinturón de castidad, porque nunca podía negarse a sus deseos, aunque luego se arrepintiera, pues ella le utilizaba y después tiraba, igual que si fuera esa prenda.
Pero eso no podía seguir así y estaba decidido a dejarle
claro sus sentimientos, la próxima vez ,en la goma de sus calzoncillos, pondría
una etiqueta donde le advirtiera de su composición (100% corazón) y las
instrucciones de uso (tratar con cuidado, es delicado).
LOS HOMBRES DEL BOSQUE
Fue el momento en
que mataron al árbol cuando ella decidió abandonarlos, creyó que, por estar alejados del mundo, se habían
convertido en hombres rudos y sin sentimientos. Al contemplar aquel árbol,
tumbado en la tierra, con su fruta encarnada
esparcida por el suelo decidió que era la hora de volver a la
civilización.
Cuando regresó al palacio la reina le ofreció una manzana y
tras probarla su boca sintió amargura y el
estómago se desgarró por el puñal del
veneno y comprendió que aquella fruta había sido cogida del árbol de la muerte.
Los enanitos solo habían tratado de salvarle la vida.
EL EDÉN
Fue el momento en que mataron al árbol cuando decidí que
tenían que salir del paraíso. El problema no estaba en que comieran el fruto
prohibido, eso me daba igual, la manzana era tan solo un placebo, quería saber
si podía confiar en ellos, pero como seguían siendo ignorantes , y no
distinguían el bien del mal , la
serpiente fue más lejos y les convenció de que se llevaran el árbol entero a
casa y así no tendrían que volver cada día a por la fruta.
No aprendieron la
lección porque sus descendientes ahora siguen destruyendo la naturaleza ¿Tendré
que expulsarles también de la Tierra?
FIN
Fue el momento en que mataron al árbol en que el pájaro,
abatido, se ahorcó de su sombra.
HABÍA TENIDO EL CUIDADIO DE PRECISAR LA EDAD
BAILE DE GRADUACIÓN
Había tenido el cuidado de precisar la edad: 16 años y 14 días, la frontera donde el niño y
el hombre habrían de darse la mano en un
pacto de caballeros. Y el milagro ocurrió, se sorprendió en su antigua
habitación, su ropa elegante estaba colocada en la silla, preparada para el
baile de graduación. Se miró en el espejo y allí estaba otra vez ese grano volcánico en medio de la nariz,
pero esta vez no se quedó, sino que salió a la calle con determinación.
La felicidad no estaba en volver a ser quien fue, sino en
haber sobrevivido a ese muchacho.
CON SUERTE UN PUNTO Y SEGUIDO
PUNTOS SUSPENSIVOS
Entonces se me acerca un sacerdote ya mayor, con el alzacuellos subrayando su sonrisa, se sienta a mi lado y me dice: No temas hay vida después de la muerte … ( puntos suspensivos)



















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